LIBERTALIA


habían tomado el mando del buque de guerra 
francés Victoire a la muerte del capitán Fourbin en combate naval en las Antillas con un buque inglés. Animados por Caraccioli, lector de la Utopía 
de Tomás Moro, los 200 tripulantes del barco se apropiaron de él, nombrando capitán a Misson, liberando esclavos de los barcos negreros como actividad principal.
Los piratas tomaron la decisión de colectivizar todo el buque, sometiendo las cuestiones al Voto de la Compañía, dar un trato humanitario a los prisioneros y prohibieron el alcohol y la blasfemia; así como obligarse mutuamente al trabajo y la defensa.
Enarbolando una bandera blanca con la leyenda "Por Dios y la Libertad", pusieron rumbo a la costa occidental de África, donde capturaron un barco negrero holandés, del que liberaron los esclavos y gran parte de ellos pasaron a formar parte de la tripulación. Doblaron el Cabo de Buena Esperanza y se dirigieron a la isla
de Madagascar,
territorio que aún no estaba reclamado por ninguna de las potencias de la época. Allí encontraron una bahía para desembarcar, con un buen suministro de agua, buenas tierras de labor y nativos amistosos, por lo que eligieron el lugar para fundar una colonia como base de operaciones durante sus correrías por el Océano Índico. Se dieron a si mismos el nombre de Liberi y, renunciando a su nacionalidad, se juntaron sin diferencias de raza, hablando un lenguaje común, mezcla del francés, inglés, holandés, portugués y malgache 
nativo. Pusieron todo el botín en un fondo común y abolieron el dinero, ya que no tenían necesidad de él en un lugar donde todo era comunitario, convirtiéndose en granjeros y pastores.
Una vez establecidos se encontraron con el pirata Thomas Tew, una persona nada ajena a la idea de formar una colonia, toda vez que ya había perdido parte de sus hombres en un intento anterior de desembarco en la costa de la isla. Este capitán pirata había nacido en 1650 en Nueva Inglaterra y en 1691 había comprado parte del barco Amity. A este barco se le sumó otro pequeño al mando de George Drew, juntos doblaron el Cabo de Buena Esperanza y se dirigieron al Golfo de Adén, donde capturaron un velero árabe que les repuso una suma de 3000 libras para cada hombre. Se dirigieron hacía el sur y fue entonces cuando se encontraron con Libertatia. Misson quiso fortalecer la colonia y una solución era atacar barcos esclavistas en el golfo de Guinea, empresa que propuso a Tew y aceptó. Al mando del Amity doblaron el cabo y frente a él atraparon un barco holandés, el East Indianman, uniéndoseles 9 marinos holandeses y desembarcando al resto. En la costa de Guinea, capturaron un buque negrero inglés, liberando a 240 esclavos, entre hombres, mujeres y niños. La colonia fue punto de reparación de otros buques, entre ellos el del célebre capitán Kidd, que perdió la mitad de su tripulación al unirse a los colonos.
Finalmente Tew volvió a América, aunque regresó en poco tiempo con otro barco, el Frederick. Misson y Tew, cada uno con un barco y 250 tripulantes se dirigieron al Golfo de Adén, donde capturaron un buque con más de 1 000 pasajeros, peregrinos indios que se dirigían a La Meca, desembarcándolos a todos, menos a un grupo de 100 mujeres entre 12 y 18 años de edad, pese a la oposición de Misson. El declive de la colonia comenzó con el ataque de cinco barcos portugueses a pesar de que consiguieron hundir dos y capturar uno. Aprovechando una ausencia de la flota, nativos malgaches la atacaron, muriendo Caraccioli en el enfrentamiento. Misson escapó con 45 hombres, dos barcos y una considerable parte del botín, pero la colonia quedó abandonada. Tew se volvió a América, retirándose en Rhode Island y Misson murió al hundirse su barco en una tormenta del Cabo. Posteriormente, sus tripulantes convencieron a Tew de volver a embarcarse, muriendo éste de una herida recibida en combate en el Mar Rojo


Relacionado en este blog; T.A.Z. Utopías Piratas

Historia general de los robos y asesinatos de los más famosos piratas, cuyo título original en inglés fue A General History of the Robberies and Murders of the most notorious Pyrates, es un libro de 1724 que contiene biografías de piratas de la época. Su autor utiliza el nombre de Capitán Charles Johnson, el cual está considerado un pseudónimo.
Se piensa que el autor real de la obra es Daniel Defoe, el editor Nathaniel Mist o alguien que trabajaba para él.
El libro se publicó en dos volúmenes. El primero trata principalmente de los piratas de principios del siglo XVIII, mientras que el segundo tomo narra las hazañas de sus predecesores de unas pocas décadas antes. En el primer libro "Johnson" es bastante coherente con las fuentes disponibles sobre el tema, aunque embellece las historias en cierto sentido. En el segundo volumen se aleja más de la verdad, e incluye biografías de tres sujetos que podrían ser completamente ficticias. En cualquier caso, el libro influyó la formación de las ideas populares acerca de la piratería y de a partir de él se conformó la historia de las vidas de muchos individuos aún famosos en el siglo XXI.
El segundo volumen caracteriza a Thomas TewWilliam KiddJohn BowenJohn HalseyThomas WhiteThomas HowardDavid WilliamsSamuel BurgessNathaniel North,Christopher CondentSamuel Bellamy y William Fly, e incluye la biografía de los probablemente ficticios capitanes James Misson, Lewis y Cornelius.

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ZONAS TEMPORALMENTE AUTÓNOMAS

UTOPÍAS PIRATAS
LOS PIRATAS Y CORSARIOS del siglo XVIII crearon una «red de información» que envolvía el globo: primitiva y dedicada primordialmente a los negocios prohibidos, la red funcionaba admirablemente. Repartidas por ella había islas, remotos escondites donde los barcos podían ser aprovisionados y cargados con los frutos del pillaje para satisfacer toda clase de lujos y necesidades. Algunas de estas islas mantenían «comunidades intencionales», completas minisociedades que vivían conscientemente fuera de la ley y mostraban determinación a mantenerse así, aunque fuera sólo por una corta -pero alegre- existencia. Hace algunos años investigué un montón de material secundario sobre piratería, intentando encontrar algún estudio sobre estos enclaves, pero parece que todavía ningún historiador los había encontrado merecedores de análisis serio. (William Burroughs había mencionado el tema, como lo hizo el anarquista inglés Larry Law -pero no se había hecho ningún estudio sistemático). Me remití a la fuentes directas, y construí mi propia teoría, algunos de cuyos aspectos analizaré aquí. Decidí llamar a aquellos asentamientos «utopías piratas». Recientemente Bruce Sterling, uno de los máximos exponentes de la ciencia-ficción cyberpunk, publicó el relato de un futuro cercano partiendo de asumir que la decadencia de los sistemas políticos desembocaría en una proliferación descentralizada de experimentos sobre formas de vida: gigantescas corporaciones de propiedad obrera, enclaves independientes dedicados a la piratería de datos, enclaves verde-socialdemócratas, enclaves de trabajo cero, zonas anarquistas liberadas, etc. La economía de la información que sostenía esa diversidad era llamada «la red»; sus enclaves -y el título mismo del relato- era «Islas en la Red».
 Los Asesinos medievales fundaron un «Estado» que consistía en una red de remotos valles montañosos y castillos, separados por miles de kilómetros, estratégicamente invulnerables a la invasión y conectados por un permanente flujo informativo de agentes secretos, en guerra con todos los gobiernos y dedicado exclusivamente al conocimiento. La tecnología moderna, culminando con el satélite espía, convierte esa especie de autonomía en un sueño romántico. ¡No más islas piratas!. En el futuro, la propia tecnología -liberada de todo control político- hará posible un mundo entero de T.A.Z.



Grupos e individuos de la secta Ismailita cuya tarea era la devastación del Islam Sunni. El instigador de la tesis fue Hasani Sabbah de Qumm. Su política era fomentar la oposición a la supuesta política corrupta Islámica desde castillos y fortalezas situadas en lugares montañosos de difícil acceso donde se preservaba la verdadera doctrina y de los que salían misioneros para luchar contra el Islam, y asesinos que mataban a los líderes Islámicos. Desde su centro en las montañas, Alamut, salían los asesinos, y los que eran matados en su misión engrosaban una lista de nombres honrosa que era recitada por los fieles Ismailitas. zonas autónomas. Pero por ahora el concepto es todavía justamente ciencia ficción, especulación pura. ¿Es que estamos condenados, los que vivimos el presente, a nunca experimentar la autonomía, a nunca habitar ni por un momento una tierra regulada sólo por la libertad? ¿No nos queda otra opción que la nostalgia del pasado o la nostalgia del futuro? ¿Tendremos que esperar a que la totalidad del mundo sea liberado del control político antes de que uno sólo de nosotros pueda afirmar conocer la libertad?
 La lógica y la emoción se alían para condenar tal posibilidad. La razón establece que uno no puede luchar por aquello que no conoce, y nuestro corazón se rebela frente a un universo tan cruel como para imponer tal injusticia a nuestra generación, sola ante la humanidad. Decir algo así como «no seré libre hasta que todos los humanos -o todas las criaturas sensibles- lo sean» es, simplemente, condenarnos a una especie de estupor-nirvana, abdicar de nuestra humanidad, definirnos como perdedores.  Creo que extrapolando de historias del pasado y el futuro sobre «islas en la red» podríamos acumular suficientes evidencias como para afirmar que una especie de «enclave libre» no sólo es en nuestro tiempo posible, sino que de hecho ya existente. Toda mi investigación ha cristalizado en el concepto de «ZONA TEMPORALMENTE AUTÓNOMA» (que a partir de aquí abreviaré TAZ . Pese a su carácter sintético forzado por mi propio pensamiento, no pretendo que la TAZ sea tomada como un ensayo -en el sentido también de «intento»-, una propuesta o una fantasía poética. Pese al entusiasmo oratorio de mi lenguaje, no pretendo elaborar ningún dogma político. De hecho, renuncio a definir la TAZ: planeo alrededor del concepto, proyectando reflejos exploratorios. Al final, la TAZ casi se autodefine. En el contexto del mundo contemporáneo, podría ser entendida sin dificultad ... entendida en la acción.

(...)Los sectarios fueron capaces de prosperar más bajo las administraciones disolutas y corruptas del Caribe, donde los intereses enfrentados de los Europeos habían dejado muchas islas desiertas, o incluso por reclamar. Barbados y Jamaica en particular deben haber sido colonizadas por muchos extremistas, y creo que las influencias Niveladoras y Ranter contribuyeron a la «utopía» Bucanera de Tortuga. Por primera vez aquí, gracias a Exquemelin, podemos estudiar una próspera proto-TAZ del Nuevo Mundo en cierta profundidad. Huyendo de los siniestros «beneficios» del Imperialismo tales como la esclavitud, el servilismo, el racismo y la intolerancia, de las torturas de la expropiación y la muerte en vida de las plantaciones, los Bucaneros adoptaron formas Indias, se emparejaron con los Caribeños, aceptaron a negros e Hispanos como iguales, rechazaron toda nacionalidad, eligieron a sus capitanes democráticamente, y volvieron al "estado de Naturaleza". Declarándose a sí mismos «en guerra con todo el mundo», largaron velas para saquear bajo contratos mutuos denominados «Artículos», tan igualitarios que cada miembro recibía una participación completa del botín y el Capitán normalmente sólo 1¼ o 1½. Los azotes y castigos estaban prohibidos; las peleas se resolvían por votación o por la ley de duelo. Es simplemente un error calificar a los piratas de meros salteadores marítimos o incluso de proto-capitalistas, como ciertos historiadores han hecho. En un sentido eran «bandidos sociales», a pesar de que sus comunidades de base no eran sociedades agrícolas tradicionales sino «utopías» creadas casi ex nihilo en terra incognita, enclaves de libertad total que ocupaban espacios vacíos en el mapa. Después de la caída de Tortuga, el ideal bucanero permaneció vivo a lo largo de la «edad de oro» de la piratería (hacia 1660-1720), y resultó en asentamientos terrestres en Belize, por ejemplo, fundada por Bucaneros. Más tarde, mientras la escena derivaba hacia Madagascar -una isla aún no reclamada por ninguna potencia imperial y gobernada sólo por un rompecabezas de reyes (jefes) nativos deseosos de aliados piratas- la Utopía Pirata alcanzó su expresión más alla. 
El recuento que hace Defoe del capitán Mission y la fundación de Libertalia puede ser, como defienden algunos historiadores, una mistificaciòn literaria creada como propaganda de la teoría radical whig; pero estaba contenido en The General History of the Pyrates (1724-28), la mayoría de la cual aún se acepta como fidedigna y rigurosa. Además la historia del Capitán Mission no fue criticada cuando el libro apareció y muchas viejas tripulaciones malgaches aún sobrevivían. Ellos parecen haberlo creído, sin duda porque habían conocido enclaves piratas muy parecidos a Libertalia. Una vez más, esclavos rescatados, nativos e incluso enemigos tradicionales como los Portugueses fueron todos invitados a unirse como iguales. (Liberar barcos de esclavos era una ocupación principal). La tierra se poseía en común, con representantes elegidos por temporadas cortas, el botín era compartido; las doctrinas de la libertad se predicaban de manera mucho más radical de lo que dictaba el Sentido Común. Libertaria esperaba perdurar, y Mission murió en su defensa. Pero la mayoría de utopías piratas pretendían ser temporales; de hecho las verdaderas «repúblicas» de los corsarios eran sus barcos, que navegaban bajo los Artículos. Normalmente los enclaves en la orilla no tenían ley en absoluto.
El último ejemplo clásico, Nassau en las Bahamas, un asentamiento de tiendas y cobertizos en el frente de playa entregado al vino, a las mujeres (y probablemente también a los muchachos, a juzgar por el libro Sodomy and Piracy de Birge), a las canciones (los piratas eran unos devotos a ultranza de la música y solían contratar bandas por singladuras enteras), y al exceso incontinente, se desvaneció de la noche a la mañana cuando la flota Británica apareció en la Bahía. Barbanegra y "Calicó Jack" Rackham y su tripulación de mujeres piratas se trasladaron a orillas más salvajes y destinos menos placenteros, mientras otros aceptaron humildemente el Perdón y se reformaron. Pero la tradición Bucanera perduró, en Madagascar donde los hijos de sangre mixta de los piratas empezaron a forjar reinos propios, y en el Caribe, donde esclavos fugados al igual que grupos mixtos negro/blanco/rojo fueron capaces de prosperar en las montañas tierra adentro como «Maroons». La comunidad Maroon de Jamaica aún retenía un grado de autonomía y muchas de sus viejas costumbres cuando Zora Neale Hurston visitó aquello en los años veinte (ver Tell My Horse). Los Maroons de Suriname todavía practican el «paganismo» Africano.(...)


ZONA TEMPORALMENTE AUTÓNOMA
Hakim Bey
Traducción y notas de Guadalupe Sordo. Revisado por Alguien.
Anti-copyright. Puede ser libremente pirateado y citado.
A los editores originales, en cualquier caso, les gustaría tener noticias en: Autonomedia P.O.Box 568 Williamsburg Station Brooklyn, NY 11211-0568 EE.UU.


"Esta vez, sin embargo, vendré como el victorioso Dionisio, convirtiendo el mundo en una fiesta... no me sobra el tiempo ..." --Nietzsche (de su última carta, ya «loco», a Cósima Wagner.)

Enlace al libro, archivo PDF.

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EL BUQUE DE LOS NECIOS



Una parábola marinera...políticamente incorrecta. 
Érase una vez un capitán y sus oficiales que se volvieron tan presumidos, tan llenos de arrogancia y tan pagados de sí mismos, que se volvieron locos. 
Pusieron rumbo al Norte hasta encontrarse con icebergs y témpanos peligrosos y, a pesar de ello, mantenían la misma dirección adentrándose cada vez más en las gélidas y temibles aguas, únicamente para darse el gusto de demostrar su pericia en tan temeraria navegación. Como quiera que el barco se acercaba más y más al Norte, los pasajeros y la tripulación mostraban cada vez mayor inquietud, y comenzaron a debatir entre ellos y a quejarse de sus condiciones de vida. -¡Que me zurzan si este no es el peor viaje que he realizado en mi larga vida de marino! 
La cubierta está resbaladiza por el hielo; cuando estoy de vigía, el viento helado me introduce el frío hasta los huesos; cada vez que tengo que arriar velas, se me congelan los dedos, y todo por cinco miserables chelines al mes. -¡Tú te crees que estás mal! ¿verdad? ¡Yo por el frío no puedo ni dormir ya que en este barco a nosotras no nos dan las mismas mantas que a los hombres! -le espetó una pasajera. ¡Es una injusticia! 
Un marinero mejicano exclamó: -¡Hijo de la gran chingada! A mi sólo me dan la mitad de sueldo que le dan a los gringos y, encima, la comida que me sirven es menos que la que dan a un anglo, con la falta que me hace para mantenerme mínimamente caliente aquí y, lo peor de todo, es que siempre nos dan las órdenes en inglés, en vez de en español. -¡Yo tengo más razón que nadie para quejarme! exclamó un marinero indio. Si los rostros pálidos no nos hubieran robado nuestras tierras y riquezas ancestrales, no estaría ahora en este barco en medio de vientos árticos e icebergs. Estaría en una canoa remando en un plácido lago. ¡Merezco una compensación! Como mínimo, el capitán debería dejarme organizar unas partidillas de dados para ganar algún dinero. Habla el contramaestre diciendo: -¡Ayer el segundo oficial me llamó marica! Sólo porque a mí me guste chupar pollas, no es razón para que me insulten. -¡No sólo los humanos sufren maltrato en este barco! -dijo con indignación un pasajero amante de los animales. Sin ir más lejos, la semana pasada vi al tercer oficial darle dos patadas al perro de¡ barco. 
Uno de los pasajeros, que era profesor de Universidad, retorciéndose las manos, exclamó: ¡Todo esto es terrible! ¡Es inmoral! ¡Es racismo, sexismo, crueldad, homofobia y explotación de los trabajadores; es discriminación! ¡Necesitamos justicia social! ¡igualdad para el marinero mejicano, sueldos más altos, compensaciones para el indio, igual trato para hombres y mujeres, derechos formales para chupar pollas y no más patadas al perro! -¡Sí! ¡Sí! -gritaron todos los pasajeros -¡Ahí, ahí! -gritaba la tripulación. -¡Es discriminación! ¡Tenemos que demandar nuestros derechos! 
El grumete carraspeo: -¡Todos tenéis buenas razones para quejaros! Pero a mí me parece que lo que tenemos realmente que hacer es dar la vuelta y dirigirnos al sur, porque si seguimos este rumbo tarde o temprano seguro que naufragaremos y, entonces, tus salarios, tus mantas y tu derecho a chupar pollas no valdrán para nada porque nos ahogaremos todos. Pero nadie le hizo el menor caso, porque sólo era un grumete.
El capitán y sus oficiales que desde el castillo de popa habían estando escuchando y observando la escena, ahora sonreían y se guiñaban el ojo. El capitán hizo un gesto al tercer oficial, y éste bajó del castillo de popa hasta donde se encontraba la tripulación y pasajeros, mezclándose con ellos con un andar chulesco. Poniendo una expresión seria rompió a hablar. -Nosotros los oficiales hemos de admitir que han ocurrido hechos inexcusables. No nos habíamos dado cuenta de la gravedad de la situación hasta no haber oído vuestras quejas. Somos gente de buena fe y queremos ser justos con vosotros ¡pero, como sabéis, el capitán es un poco conservador y quizá habría que pincharle un poco para poder conseguir algún cambio sustancial! En mi opinión si protestáis contundentemente, siempre que sea pacíficamente, podremos mover al capitán de su inercia y forzarle a afrontar los problemas de los que tan justamente os quejáis. 
Después de haber dicho esto, el tercer oficial se dirigió al castillo de popa. Mientras se alejaba, los pasajeros y la tripulación le gritaban: ¡Moderado! ¡Reformista! ¡Neoliberal! ¡Lacayo! Pero aun así, hicieron lo que él les dijo. 
Los pasajeros se juntaron frente al castillo de popa y entre gritos e insultos, demandaron sus derechos a los oficiales. -¡Yo quiero recibir órdenes en castellano!- gritó el mejicano. -¡Demando mi derecho a poder organizar partidas de dados! -gritó el marinero indio. -¡Quiero que me dejen de llamar marica! - exclamó el contramaestre. -¡Que dejen de dar patadas al perro! - gritó el amante de los animales -¡La revolución ahora! -chilló el profesor. 
El capitán y los oficiales, se reunieron y deliberaron durante varios minutos, guiñándose el ojo, asintiendo con la cabeza, sonriéndose unos a otros todo el rato. 

A continuación, el capitán se dirigió a la barandilla de¡ castillo de popa y con grandes muestras de benevolencia anunció que al mejicano se le subiría a dos tercios del sueldo de los anglos y la orden de arriar velas se la darían en castellano, las pasajeras recibirían una manta más, que el marinero indio podría organizar partidas de dados los sábados a la noche, que al contramaestre no se le llamaría marica si chupara pollas en la intimidad y nadie podría dar patadas al perro, excepto si roba comida. Los pasajeros y la tripulación celebraron estas concesiones como una gran victoria, pero a la mañana siguiente volvieron a estar insatisfechos. ¡Seis chelines al mes es poco dinero! Cada vez que arrío velas se me congelan los dedos -refunfuñaba el marinero. ¡Y todavía no gano lo mismo que los anglosajones, ni me dan suficiente comida para este clima -se quejó el marinero mejicano. ¡Las mujeres no tenemos mantas suficientes! -dijo una pasajera. Los otros miembros de la tripulación y pasajeros protestaban de forma similar y el profesor les azuzaba. 


Cuando habían finalizado sus quejas, el grumete
tomó de nuevo la palabra y hablando en alto, para que el personal no pudiera no darse por enterado dijo: ¡Es terrible dar patadas al perro, porque robe un poco de comida de la cena, y el que las mujeres no tengan igual número de mantas o que al marinero se le congelen los dedos, y no veo por qué el contramaestre no puede chupar pollas si le da la gana, pero: ¡mirad cuántos icebergs hay ahora! Y cómo sopla cada vez más el viento. ¡Tenemos que dar la vuelta e ir hacia el Sur, porque como sigamos al Norte seguro que naufragaremos y moriremos ahogados. -Sí, sí -dijo el contramaestre. ¡Es terrible que sigamos al Norte, pero ¿por qué tengo que chupar pollas en el armario? ¿por qué me llaman marica? ¿acaso no soy igual que los demás? -Seguir al Norte es terrible, es precisamente por eso que las mujeres necesitamos más mantas ¡ahora! -Es verdad! -dijo el profesor- yendo al Norte nos ponen en dificultades, pero cambiar el rumbo al Sur no sería realista. ¡No se puede dar la vuelta al reloj!. ¡Tenemos que buscar una forma madura de enfrentarnos a la situación! ¡Mira! -dijo el grumete- si dejamos en el castillo de popa a esos cuatro locos seguir con lo suyo, nos ahogaremos todos, pero si sacamos el barco del peligro, podremos preocuparnos después de las condiciones de trabajo, las mantas para las mujeres y el derecho a chupar pollas, aunque primero tenemos que dar la vuelta al barco. Si nos juntarnos algunos y preparamos un plan de acción con coraje, podremos salvarnos; no haría falta mucha gente: con seis u ocho lo podríamos llevar a cabo. Podríamos tomar el castillo de popa, echar a esos colgados por la borda y dirigir el barco al Sur. 
 El profesor levantó su nariz y dijo severamente-. -¡No creo en la violencia! ¡Es inmoral! -No es ético utilizar la violencia jamás -dijo el contramaestre. -¡Desconfío del uso de la violencia! -dijo una pasajera.
El capitán y sus oficiales habían estado observando toda la escena, y a una señal del capitán, el tercer oficial volvió a bajar a cubierta, y mezclándose entre los pasajeros, dijo: Todavía quedaban muchos problemas en el barco, hemos logrado importantes avances. Pero aún siguen siendo duras las condiciones de trabajo para los marineros, el mejicano no gana todavía igual que los anglosajones, las mujeres aún no tienen las mismas mantas que los hombres, el derecho a poder organizar partidas de dados los sábados es, ciertamente, una pobre compensación por el robo de las tierras a sus antepasados, es injusto que el contramaestre deba chupar las pollas en el armario y que el perro se sigua llevando patadas de vez en cuando. Creo que hay que presionar un poco más al capitán. Sería de gran ayuda si hicierais otra protesta, siempre que ésta no sea violenta. 
Mientras el tercer oficial volvía al puesto, todos le insultaban pero, al final, hicieron lo que éste propuso. 
El capitán, una vez escuchadas sus quejas, se reunió con sus mandos en conferencia, durante la cual se guiñaron el ojo y sonrieron abiertamente; entonces se fue hacia la barandilla del castillo de popa y anunció que a los marineros le darían guantes para mantener las manos calentitas, el mejicano recibirla tres cuartas partes del salario de los anglosajones, a las mujeres se les entregaría otra manta más, al marinero indio le dejarían organizar partidas de dados los sábados y domingos y al contramaestre le dejarían chupar pollas en público a partir de¡ anochecer y nadie podría darle patadas al perro sin un permiso especial del capitán. 
Los pasajeros y la tripulación quedaron extasiados con esta gran victoria revolucionaria, pero a la mañana siguiente, de nuevo se sintieron insatisfechos y comenzaron otra vez a quejarse de lo de siempre. 
Entonces, el grumete empezó a irritarse y les grito: ¡Malditos necios! ¿no veis lo que hacen el capitán y sus mandos? Os tienen ocupados con vuestras quejas triviales de mantas, salarios, mamadas y el pobre perro, para que no penséis que lo que realmente va mal en este buque, es el hecho de que cada vez vayamos más al Norte y que todos moriremos ahogados. Si únicamente alguno de vosotros despertarais y atacásemos juntos el castillo de popa, podríamos virar en redondo y salvarnos. Pero lo único que hacéis es quejaros de cosas banales como el juego de los dados, chupar pollas o las condiciones de trabajo. ¡Banales! -gritó el mejicano. ¿Tú crees razonable que yo cobre un cuarto menos de salario que un gringo?, ¿es eso insignificante? - ¡Cómo puedes llamar a mi queja algo trivial! -gritó el contramaestre. ¡No sabes lo humillante que es que te llamen maricón. -¡Pegar al perro una cosa sin importancia! -espetó el defensor de los animales. ¡Es cruel, inhumano! ¡Brutal! ¡Vale pues! -dijo el grumete. 
Estos problemas no son insignificantes ni triviales; pegar al perro es cruel y brutal, y es realmente humillante que te llamen maricón, pero la magnitud de nuestro problema principal, el hecho de que el barco cada vez vaya más al Norte, hace que estas quejas se conviertan en insignificantes y triviales. ¡Porque si no damos la vuelta al buque todos moriremos ahogados! -¡Fascista! -le llamó el profesor. -¡Contrarrevolucionario! -le gritó la pasajera. Y todos los demás pasajeros y miembros de la tripulación comenzaron a tachar al grumete de fascista y contrarrevolucionario y echándole a un lado, siguieron hablando de salarios, igualdad de mantas, derechos a hacer mamadas en público y de los malos tratos al perro. Mientras tanto, el barco, que seguía rumbo al Norte, después de un breve lapso quedó atrapado entre dos icebergs, muriendo todos ahogados. 

Ted Kaczynski * * Secuestrado por el Estado en U$A acusado de ser el Unabomber, condenado a una cuádruple cadena perpetua a cumplir en una prisión de máxima seguridad. 
Mariposas del Caos 
mariposasdelcaos@yahoo.com 
(¡Si te ha gustado hace algunas copias y regalalo!)

EL BUQUE DE LOS NECIOS.  
Una parábola políticamente incorrecta. incorrecta. [Ted Kaczynski] 




PROYECCIONES MIGRANTES

La Cofradía de Navegantes Anarquistas está orgullosa de presentar en
Barcelona las "PROYECCIONES MIGRANTES" de los compañeros de la 
asociación Lounapo. 

La asociación LOUNAPO, con base en Marsella, realiza proyectos no 
lucrativos en relación a la vela y al mar. Por sus acciones y su 
funcionamiento, exige a sus socios y socias una implicación basada en 
principios igualitarios y de rechazo a toda forma de de discriminación
y dominación.

Este verano han hecho una primera travesía por el norte de Italia, 
Córcega y Cerdeña, proyectando documentales sobre la migración. El 
objetivo es sensibilizar ante el drama que vivimos en Europa en torno 
a la migración de personas y denunciar el abandono y la represión por 
parte de los estados de la UE.

Su velero, el Albatros 2, partió el 12 de septiembre hacia Tánger para 
participar en el encuentro organizado por la asociación Alarmphone.org 
contra Frontex. En la ruta de regreso realizará varias escalas en 
ciudades del estado español (Cádiz 27 de septiembre, Málaga 30 de 
septiembre y Barcelona 6 y 7 de octubre) para continuar desarrollando 
el proyecto de proyecciones en torno a la migración.



DOCUMENTALES Y CORTOS:

Proyecto Alarm phone (4'54)

Bon Voyage (Animación) (6'15)

23_30 Una historia cautiva (3'15)

Amina, la fuerza del gurugú (4'43)

Catálogo de prejuicios sobre la inmigración (6'13)

Traverser (Animación) (5'04)

Hellas Hell: El infierno de los refugiados en grecia (14'26)

Las muertes de Ceuta (11'11)

Los ojos de la inmigración (20'41)

Tarajal, desmontando la impunidad en la frontera sur (Trailer) (8'12)

SALT ASSAULT D.I.Y. SAILBOAT MEET UP








SALT ASSAULT FEST 2016

WhatSalt Assault Fest is an event for merfolk, boatpunks, nomads, DIY sailors, anarchists, and any landlubber who dreams of a salty life to come together for a week of skill-sharing, networking, celebrating, and helping each other actualize our dreams for a life by sail-power. 


Why: As industry industrializes, capitalism capitalizes, and police-states police; the timeless ocean and a sail full of wind has never before been a more alluring symbol of freedom, and community has never been so important. Actualizing a dream of a different life, outside the Status-quo, takes work and no one can do it on their own, but together we can make it happen. To dream of a nation without borders, governments, or segregations is to be a citizen of the Ocean.